TALLER DE COMUNICACION
lunes, 17 de junio de 2013
viernes, 22 de febrero de 2013
LAS COMPETENCIAS PROFESIONALES
LAS COMPETENCIAS PROFESIONALES
Las competencias profesionales son aquellas que debe desarrollar el
estudiante para poder desempeñarse en su vida laboral. Las competencias
profesionales se construyen, entonces, desde la lógica del trabajo: para
definir una competencia profesional se identifica el contenido de trabajo que
desempeña una persona en un contexto laboral específico, se identifican los
conocimientos, habilidades y actitudes que requiere la actividad demandada y se
integran en uno o varios enunciados.
Las competencias profesionales se formulan a partir de las normas institucionales, nacionales e internacionales que más convengan a la formación de los estudiantes y se organizan en módulos de formación profesional que tienen un carácter transdisciplinario, es decir, que integran saberes de distintos campos.
LAS OCHO COMPETENCIAS PROFESIONALES QUE DEBEN ESTAR PRESENTES EN EL CURRICULO SON:
- Competencia
en comunicación lingüística.
- Competencia
matemática.
- Competencia
en el conocimiento y la interacción con el mundo físico.
- Tratamiento
de la información y competencia digital.
- Competencia
social y ciudadana.
- Competencia
cultural y artística.
- Competencia
para aprender a aprender.
- Autonomía
e iniciativa personal.
·
Competencia en comunicación lingüística: La adquisición de
esta competencia supone que el estudiante es capaz de utilizar correctamente el
lenguaje tanto en la comunicación oral como escrita, y asimismo saber
interpretarlo y comprenderlo en los diferentes contextos. Debe permitir al
alumno formarse juicios críticos, generar ideas y adoptar decisiones. En el
caso de lenguas extranjeras, significa poder comunicarse en alguna de ellas de
modo que se enriquezcan las relaciones sociales y favorezcan el poder
desenvolverse en contextos diferentes.
·
Competencia matemática: Supone poseer
habilidad para utilizar y relacionar números, sus operaciones básicas y el
razonamiento matemático para interpretar la información, ampliar conocimientos
y resolver problemas tanto de la vida cotidiana como del mundo laboral.
·
Competencia en el conocimiento y la interacción con
el mundo físico: Es la habilidad para desenvolverse de forma autónoma en distintos
ámbitos como la salud, el consumo o la ciencia, de modo que se sepa analizar,
interpretar y obtener conclusiones personales en un contexto en el que los
avances científicos y tecnológicos están en continuo desarrollo.
·
Tratamiento de la información y competencia
digital: Esta competencia se refiere a la capacidad del alumno para buscar,
obtener, procesar y comunicar información y transformarla en conocimiento. Esto
supone habilidad para acceder a la información y transmitirla en diferentes
soportes, así como hacer uso de los recursos tecnológicos para resolver
problemas reales de modo eficiente.
·
Competencia social y ciudadana: Entre las
habilidades de esta competencia se incluyen el conocerse y valorarse, saber
comunicarse en diferentes contextos, expresar las ideas propias y escuchar las
ajenas, comprendiendo los diferentes puntos de vista y valorando tanto los
intereses individuales como los de un grupo, en definitiva habilidades para
participar activa y plenamente en la vida cívica.
·
Competencia cultural y artística: Esta competencia
se refiere a la capacidad de conocer, comprender, apreciar y valorar
críticamente las distintas manifestaciones culturales o artísticas, así como
saber emplear algunos recursos de la expresión artística para realizar
creaciones propias.
·
Competencia para aprender a aprender: Se refiere al
aprendizaje a lo largo de la vida, es decir a la habilidad de continuar
aprendiendo de manera eficaz y autónoma una vez finalizada la etapa escolar.
Esto implica, además de tener conciencia y control de las propias capacidades y
conocimientos y estar debidamente motivado, el saber utilizar adecuadamente
estrategias y técnicas de estudio.
·
Autonomía e iniciativa personal: Responsabilidad,
perseverancia, autoestima, creatividad, autocrítica o control personal son
algunas de las habilidades relacionadas con esta competencia, unas habilidades
que permiten al estudiante tener una visión estratégica de los retos y
oportunidades a los que se tiene que enfrentar a lo largo de su vida y le
facilitan la toma de decisiones.
LA COMPETENCIA COMUNICATIVA
La competencia
comunicativa es el término más general para la capacidad comunicativa de una
persona, capacidad que abarca tanto el conocimiento de la lengua como la
habilidad para utilizarla.
La adquisición de tal competencia está mediada por la experiencia social, las
necesidades y motivaciones, y la acción, que es a la vez una fuente renovada de
motivaciones, necesidades y experiencias. Dell Hymes
La competencia
comunicativa es una capacidad que comprende no sólo la habilidad lingüística,
gramatical, de producir frases bien construidas y de saber interpretar y emitir
juicios sobre frases producidas por el hablante- oyente o por otros, sino que,
necesariamente, constará, por un lado, de una serie de habilidades
extralingüísticas
interrelacionadas, sociales
y semióticas, y por el otro, de una habilidad lingüística polifacética y
multiforme.
Gaetano Berruto
“La competencia
comunicativa comprende las aptitudes y los conocimientos que un individuo debe
tener para poder utilizar sistemas lingüísticos y translingüísticos que están a
su disposición para comunicarse como miembro de una comunidad sociocultural
dada”. (María
Stella Girón y Marco Antonio Vallejo, 1992: 14)
Desde nuestra infancia, los seres humanos
vamos adquiriendo y desarrollando una capacidad relacionada con el hecho
de saber cuándo podemos hablar o cuándo debemos callar, y también sobre qué
hacerlo, con quién, dónde, para qué y en qué forma*. Es decir, desde niños
adquirimos un conocimiento no sólo de la gramática de nuestra lengua
materna sino que también aprendemos sus diferentes registros** y su
pertinencia; somos capaces de tomar parte en eventos comunicativos y de evaluar
la participación nuestra y la de los otros.
* Al respecto, Basil Bernstein afirma que “Cada
vez que un niño habla o escucha, se refuerza la estructura social de la cual
forma parte y se constriñe su identidad social”.
** Un registro es una variante de
nuestra lengua, condicionada por factores socioeconómicos y culturales. Los
hablantes autorregulan permanentemente su forma de hablar. Por eso, a
cada situación comunicativa corresponde un registro lingüístico.
*** La competencia comunicativa implica
un conocimiento (implícito, tácito) y un uso contextualizado de ese
conocimiento (o una actuación).
Aún más, podemos afirmar que esa competencia***
es integral, puesto que también involucra actitudes, valores y
motivaciones relacionadas con la lengua,
con sus características y
sus usos, y con los demás sistemas de comunicación en general. Naturalmente, la
adquisición de tal capacidad debe estar ligada a una experiencia social, a unas
necesidades, a unas motivaciones y a una acción.
El modelo de lengua que subyace en este
concepto de competencia, implica, desde luego, que la única función de
las lenguas no es nombrar, sino que ellas también están organizadas para
lamentarse, alegrarse, rogar, prevenir, defender, atacar; están relacionadas
con las distintas formas de persuasión, dirección, expresión y juegos
simbólicos.
Así pues, esa Competencia Comunicativa exige
no sólo la habilidad para manejar una lengua sino además saber situarse en el
contexto comunicativo de cada comunidad específica, en sus diversas formaciones
sociales, culturales e ideológicas.
La competencia comunicativa se manifiesta tanto
en los sistemas primarios de comunicación como en los sistemas
secundarios.
Los sistemas primarios son los de la comunicación cotidiana.
Sirven para el intercambio comunicativo necesario en el desempeño de todos los
roles que implica la vida en sociedad: una llamada telefónica, una carta, un
memorando, un cartel, un noticiero radial, etc.
Los sistemas secundarios son de mayor
elaboración y complejidad. Requieren más capacidad cognitiva del
hablante-oyente real en su labor de codificar y descodificar
textos, puesto que estas
comunicaciones se producen en esferas de más elaboración cultural. “La
comunicación en estos sistemas es básicamente escrita, pero también comprende
formas orales como conferencias, foros, seminarios, etc. Se trata de la
comunicación literaria, científica, técnica, sociopolítica, jurídica, y de
comunicaciones no verbales, como las artes visuales; o mixtas, como el teatro” (Girón
y Vallejo, 1992:14).
Está claro, entonces, que la competencia
comunicativa no se limita a la competencia gramatical o al conocimiento del
sistema semiótico de una lengua. Por lo tanto, la competencia comunicativa se
configura por la adquisición y desarrollo de una serie de competencias.
1. LA COMPETENCIA
LINGÜÍSTICA
Se caracteriza por la capacidad de un
hablante para producir e interpretar signos verbales. El conocimiento y el
empleo adecuado del código lingüístico le permiten a un individuo crear,
reproducir e interpretar un número infinito de oraciones. Ese conocimiento y
ese empleo se vinculan con dos modalidades diferentes de la lengua: la lengua
como sistema de signos y la lengua en funcionamiento, en uso.
La lengua como sistema de signos corresponde
al dominio semiótico, y su función esencial es significar. La
lengua en funcionamiento, en uso, corresponde al dominio semántico, y su
función básica es comunicar.
DOMINIO SEMIÓTICO
|
DOMINIO SEMÁNTICO
|
La lengua como sistema de
signos
|
La lengua en funcionamiento
|
Significar
|
Comunicar
|
Dominio o ámbito del signo
|
Dominio o ámbito de la frase
|
No se considera la relación
del signo con lo denotado ni la relación de la lengua con el mundo.
|
Integra la sociedad y el
mundo. La lengua en su función mediadora entre el hombre y el hombre, entre
el hombre y el mundo.
Incorpora la noción de
referente: lo nombrado por el signo.
|
Estas dos modalidades de la
lengua están presentes en toda actividad comunicativa de carácter lingüístico.
2.
LA COMPETENCIA PARALINGÜÍSTICA
Es la capacidad de un hablante
para utilizar de manera adecuada determinados signos no lingüísticos que le
permiten expresar una actitud en relación con su interlocutor y con lo que
dice: ya sea para declarar, interrogar, intimidar, rogar, ordenar, etc.
En las comunicaciones orales,
esta competencia se manifiesta en el empleo de los signos entonacionales: tono
de la voz, cadencia o ritmo y énfasis en la pronunciación.
En las
comunicaciones escritas, se manifiesta por medio del empleo de los signos de
puntuación, de las sangrías, de los nomencladores, de la distribución general
del espacio, tipos de letras, etc. Estos recursos nos permiten identificar la
división de un texto escrito en capítulos, párrafos, temas y subtemas.
3. LA COMPETENCIA QUINÉSICA*
*
Se manifiesta en la capacidad consciente o inconsciente para
comunicar información mediante signos gestuales, como señas, mímica,
expresiones faciales, variados movimientos corporales, etc. Estos signos pueden
ser expresiones propias o aprendidas, originales o convencionales.
4. LA COMPETENCIA PROXÉMICA
Esta competencia consiste en la
capacidad que tenemos los hablantes para manejar el espacio y las distancias
interpersonales en los actos comunicativos. Las distancias entre los
interlocutores, la posibilidad de tocarse, el estar separados o en contacto, tienen
significados que varían de una cultura a otra. Los códigos proxémicos se
establecen, entonces, según la cultura, las relaciones sociales, los roles, el
sexo, la edad.
La competencia proxémica es esa
habilidad que tenemos para crear, transformar y apropiarnos de espacios, tanto
en la vida pública como privada. Ella nos permite asignarles significado al
respeto o a la transgresión de esas distancias interpersonales y de los
espacios codificados por los distintos grupos sociales.
5.
LA COMPETENCIA PRAGMÁTICA
El punto de partida de esta
competencia es la consideración de el hablar como un hacer. Todos
los usuarios de una lengua tienen una capacidad que les permite asociar los
enunciados con los contextos en que dichos enunciados son apropiados. El contexto
no es, desde luego, sólo el escenario físico en el que se realiza el acto
comunicativo, sino también esos conocimientos que se asumen como compartidos
entre los participantes. Un acto comunicativo no es algo estático ni un simple
proceso lineal; por el contrario, un acto comunicativo es un proceso cooperativo
de interpretación de intenciones, en el cual un hablante intenta hacer algo,
el interlocutor interpreta esa intención, y con base en esa
interpretación elabora su respuesta, ya sea lingüística o no.
Recordemos que la pragmática es
la disciplina que se ocupa de estudiar el uso que los hablantes hacen del
lenguaje en un contexto lingüístico o extralingüístico. De esta manera, podemos
afirmar que la pragmática parte del supuesto de que la comunicación es la función
primaria del lenguaje.
Por eso, teniendo presente lo
anterior, vamos a definir la competencia pragmática como la habilidad para
hacer un uso estratégico del lenguaje en un medio social determinado, según la
intención y la situación comunicativa; es saber ejecutar acciones sociales
mediante el empleo adecuado de signos lingüísticos, o de signos de otros
códigos no lingüísticos, utilizados de acuerdo con unas intenciones y con unos
fines deseados.
Según pretenda con su acto
comunicativo informar, ordenar, interrogar, impugnar, sugerir, rogar, etc., el
sujeto hablante necesita plantearse con precisión varias preguntas, si aspira a
alcanzar con éxito sus propósitos:
1. Cuál
es el motivo, la finalidad y el contenido de su acción comunicativa.
2.
A quién va dirigida.
3. Cuándo es
el momento adecuado para emprenderla.
4. Dónde debe efectuarla.
6. LA COMPETENCIA ESTILÍSTICA
Es el complemento indispensable de la competencia pragmática,
puesto que la competencia estilística se manifiesta en esa capacidad para saber
cómo decir algo, cuál es la manera más eficaz de conseguir la
finalidad propuesta. ¿Cómo hemos de decirlo para obtener lo que queremos? sería
la pregunta clave para esta competencia.
Las actitudes estilísticas del hablante hacia su interlocutor
—como la cortesía, la amabilidad, la paciencia, el enfado, la displicencia— son
determinantes en la estructuración de los enunciados. Observemos, por ejemplo,
las diferencias que existen en los dos enunciados siguientes, utilizados ambos
para conseguir que alguien cierre la puerta:
1. ¡Cierre la puerta, carajo!
2. Por favor, ¿sería tan amable de cerrar la puerta?
Además del principio de cooperación*,
están en estrecha relación con la competencia estilística las siguientes cuatro
máximas:
* En
1. Sé claro: evita la oscuridad en la expresión.
2. Evita la ambigüedad.
3. Sé breve.
4. Sé ordenado.
Es evidente que el cómo se dice algo puede provocar
aceptación o rechazo en el interlocutor y enriquecer o empobrecer la
significación.
7. LA COMPETENCIA TEXTUAL
No
olvidemos que la noción de texto ha sido objeto de arduas disquisiciones
para su definición (Ver Unidad 6). En nuestro caso, podemos aceptar que
un texto, “debe ser resultado de la actividad lingüística del hombre, ha de
tener incuestionablemente una específica intención comunicativa y, por último,
ha de explicitarse con suficiencia el contexto en el cual se produce” (Bernal
Leongómez, 1986: 17). Sin embargo, vamos a definirlo de un modo más simple como
cualquier comunicación elaborada con base en un determinado sistema de
signos y dotada de un propósito comunicativo específico**.
De este
modo, podemos definir esta competencia como “la capacidad para articular e
interpretar signos organizados en un todo coherente llamado texto. La
competencia textual implica las competencias consideradas anteriormente y,
además, las competencias cognitiva y semántica” (Girón y Vallejo, 1992:
20).
7.1. La competencia cognitiva
La enciclopedia cultural de cada hablante-oyente real le permite
reconocer e interpretar los contenidos científicos, socioculturales o
ideológicos de un texto. La capacidad para llevar a cabo esa labor
descodificadora es precisamente la competencia cognitiva, que por supuesto está
hoy en día muy condicionada por la formación académica de las personas.
Ella hace posible que podamos comprender e interpretar textos de
carácter científico, técnico, literario, político, periodístico, comercial,
etc., pues para adelantar ese proceso debemos tener un conocimiento de las
maneras específicas como dichos textos se estructuran y se formulan.
7.2. La competencia semántica
Cuando le asignamos el significado adecuado a cualquier signo o
establecemos su relación con un referente determinado, estamos haciendo una
demostración de nuestra competencia semántica. De igual manera, cuando
comprendemos el sentido de una frase o de una oración, o cuando realizamos la
interpretación global de un texto. Veamos algunos ejemplos con textos escritos:
Si reconocemos la diferencia que existe entre accesible y asequible
(e incluso si no recurrimos al “híbrido” acsequible, tan frecuente
en estos tiempos), podemos construir oraciones como:
La directora del proyecto es una persona muy accesible.
En realidad, el contenido de esa lectura no me pareció accesible.
Ese apartamento te resultaría asequible si lograrEse apartamento te resultaría asequible si lograras
reducir la cuota de pago.
Dada su estatura, para él
son asequibles todos los bombillos.
O también, si después de leer
los siguientes versos de Alejandro González, establecemos la correspondiente
relación que ellos establecen con un referente:
“Señora del aire
graciosa, ágil,
de alas transparentes
llevando el sol a
cuestas
de la rama al estanque,
incansable”.
En el primer ejemplo, la
competencia semántica se manifiesta en la capacidad para asignar significados a
las palabras; y en el segundo, para asignar referentes (como los textos
literarios se caracterizan por su pluralidad semántica y simbólica, sus referentes
son menos precisos y consolidados que los de los textos científicos).
Ilustremos esta diferencia comparando los versos anteriores con el siguiente
enunciado: “La figura consta de dos círculos concéntricos y de dos
cuadrados. Cada cuadrado está inscrito en uno de los círculos”. (Intenta
dibujar esta figura y asignarle el referente a los versos anteriores).
Para terminar, podemos observar
cómo el concepto de competencia textual concuerda bastante con el de competencia
comunicativa, ya que el proceso de codificar o descodificar textos implica
el concurso de variadas competencias: lingüística, paralingüística, pragmática,
etc.
Esperamos que nos haya quedado claro que la
noción de COMPETENCIA COMUNICATIVA trasciende la de competencia
lingüística, pues para comunicarnos de manera eficaz necesitamos
conocimientos verbales y no verbales (quinésicos y proxémicos), normas de
interacción y de interpretación, estrategias para conseguir las finalidades que
nos proponemos y conocimientos socioculturales (valores, actitudes, roles,
relaciones de poder, etc.).
jueves, 24 de enero de 2013
RUTA BASICA
PROBLEMA CURRICULAR:
EJES TEMÁTICOS
LAS COMPETENCIAS PROFESIONALES
LOS TABLEROS INTELIGENTES
ELABORACION DE VIDEOS EN http://tripwow.tripadvisor.es/tripwow/ta-07aa-bfb0-7ddf?lb#.Ub-FyRLZ0Pk.bloggervideo.
EL TEXTO. UN PRODUCTO DE LA ACTIVIDAD
COMUNICATIVA LINGÜÍSTICA
CARACTERISTICAS
ESTRUCTURA
CLASES
LA COHERENCIA Y LLA COHESION
EL PARRAFO
CONCEPTO
ESTRUCTURA
CUALIDADES
CLASES
EL ESTILO EN LOS TEXTOS ESCRITOS
EL ENSAYO
EL PROCESO DE LA COMPOSICION DEL TEXTO
ESCRITO.
SUPERESTRUCTURA DEL TEXTO
EL MEMORANDO
LA CARTA, LA CIRCULAR, EL ACTA, LA RESEÑA
PACTO DE AULA SEGUNDOSEMESTRE P.F.C
JUSTIFICACIÓN: el aula debe ser un espacio donde se fortalezcan valores de respeto, tolerancia, democracia, solidaridad, trabajo y en general todos aquellos aspectos que permitan una convivencia pacífica y armónica. El establecer normas claras en común conlleva a este ideal, donde cada uno de los miembros que allí se integran crezca como ser social y contribuya a la construcción del conocimiento en pro de una mejor educación.
OBJETIVO: establecer normas de convivencia en el aula de manera democrática y participativa que fortalezca la construcción del conocimiento y el desarrollo integral de cada uno de los estudiantes y docentes.
COMPROMISOS DE LOS ESTUDIANTES
- Asistir puntualmente a clase y a las actividades escolares y extra escolares que se desarrollen en la institución y fuera de ella.
- Participar activamente y ordenadamente de las actividades escolares.
- Demostrar respeto en el trato con cada uno de sus compañeros y hacia el docente.
- Llamar por el nombre a cada uno de sus compañeros, utilizando un vocabulario decente que demuestre el valor del ser humano.
- Ser solidarios, tolerantes y colaboradores.
- No solicitar permiso para el baño en el intermedio de la clase, a menos que sea estrictamente necesario.
- Iniciar un proceso de escucha en el desarrollo de las clases cumpliendo lo pactado para ello.
- Aportar ideas para mejorar el desarrollo de la asignatura, comentando al docente las dificultades y proponiendo posibles soluciones.
- Portar correctamente el uniforme.
- Contribuir con el aseo del salón, no botando basura y cumpliendo con los turnos establecidos en la cartelera para el aseo del aula.
- Esperar al profesor dentro del aula en completo orden.
- Utilizar las normas de presentación de trabajos escritos dadas por la institución.
- Atender las orientaciones del docente, participar activamente en las actividades que se deben realizar, al conformar los grupos de trabajo se debe observar buen comportamiento, orden y responsabilidad.
- Llevar un cuaderno, noticiario, carpeta de evaluaciones y trabajos para demostrar el desempeño de la asignatura si en determinado momento se presenta un inconveniente en las valoraciones de semestre.
CORRECTIVOS
- Al incumplimiento de cualquiera de los compromisos se hará un llamado de atención verbalmente, al tercer llamado y punto negativo se establecerá un compromiso por escrito.
- Para el respeto a la palabra se colocan puntos negativos, a la tercera vez se realizará un trabajo para la próxima clase, si reincide se registrará en el observador del estudiante.
- La impuntualidad en las actividades conlleva a realizar recuperación y registro en cuadro de tareas, esto afecta la valoración final de la asignatura.
- Los conflictos que se presenten se conciliarán en primera instancia y luego se sigue el procedimiento de acuerdo al pacto normalista
COMPROMISOS DEL DOCENTE
- Entregar con anterioridad pautas para trabajos generales.
- Utilizar estrategias significativas para un mejor aprendizaje.
- Permitir la participación de todos los estudiantes.
- Aceptar reclamos y mostrar respeto por todos los estudiantes.
- Realizar clases en espacios físicos de la institución diferentes al salón.
- Desarrollar actividades que permitan el trabajo en equipo.
- Llegar puntualmente a clase.
- Hacer llamados de atención individualmente.
- Ser imparcial en valoraciones y trato con estudiantes
pactado el día de julio de 2013.
firma estudiante_________________ firma docente___________________
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